El Gobierno del Ayuntamiento de Madrid rechaza elevar el límite de decibelios de la LEPAR y pedirá a la Comunidad que siga autorizando los eventos extraordinarios

El Ayuntamiento de Madrid no aprovechará la reforma de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (Lepar) para elevar los niveles de ruido permitidos en la capital. Así lo ha asegurado este jueves el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien ha avanzado además que el Consistorio presentará alegaciones al proyecto normativo de la Comunidad de Madrid para que la autorización de los espectáculos extraordinarios continúe siendo competencia del Gobierno regional y no de los ayuntamientos.
Las declaraciones del regidor llegan un día después de que el Consejo de Gobierno aprobara el Proyecto de Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado de la Región (Lider), una nueva norma con la que el Ejecutivo autonómico pretende agilizar el desarrollo urbanístico y que, entre otras modificaciones, reforma la Lepar, vigente desde hace casi tres décadas.
Uno de los principales cambios planteados por la Comunidad de Madrid es que los municipios de más de 20.000 habitantes pasen a autorizar los espectáculos de carácter extraordinario que se celebren en su término municipal, una competencia que hasta ahora recaía en la Administración regional. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid no comparte esta modificación y defenderá, mediante alegaciones durante la tramitación del texto, que esta autorización continúe dependiendo de la Comunidad.
Sin cambios en los límites de ruido
En lo que respecta a la regulación acústica, Martínez-Almeida ha descartado que el Gobierno municipal vaya a modificar la ordenanza para incrementar los decibelios permitidos en la ciudad, pese a que la nueva normativa autonómica deja margen a los ayuntamientos para establecer las condiciones de autorización de este tipo de eventos.
“En principio”, el Consistorio no contempla tocar los límites de ruido. El alcalde ha argumentado que una modificación de este tipo “merecería un debate muy amplio” en el que también deberían participar los grupos municipales, al tratarse de una cuestión “muy sensible” que afecta “a la calidad y al bienestar de los vecinos”.
“Nosotros esto no nos lo planteamos en este momento y, en su caso, debería ser una cuestión que suscitara un amplio debate, si en algún momento dado planteáramos que se pudiera llegar a su modificación”, ha señalado.
La cuestión cobra especial relevancia en un momento en el que algunos promotores de grandes eventos y propietarios de recintos reclaman una mayor flexibilidad en los niveles acústicos para facilitar la celebración de conciertos y espectáculos.
El debate ha adquirido protagonismo en los últimos meses tras la suspensión de los conciertos en el estadio Santiago Bernabéu por los problemas derivados del incumplimiento de la normativa sobre ruido.




