La Policía Nacional detiene a un hombre de origen magrebí que se atrincheró con dos rehenes, saltó al vacío y se apuñaló ante la Policía tras verse acorralado en Puente de Vallecas

Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre de origen magrebí de mediana edad tras atrincherarse con dos rehenes en un piso del distrito madrileño de Puente de Vallecas. Los hechos se produjeron en la tarde del domingo en la calle de los Hermanos Trueba, cuando los funcionarios recibieron una llamada de los vecinos tras escuchar varios gritos en el bloque residencial.
Según ha podido saber GRAN MADRID, se desató una discusión entre dos hermanos y allí se personaron agentes de Moratalaz y de Puente de Vallecas. El sospechoso tenía retenidos a su hermano y a una mujer. “Con mi hermano ya lo he arreglado yo. No tenéis nada que hacer aquí”, escuchaban los vecinos y policías.
Al personarse en la vivienda, el sujeto no abrió la puerta y los agentes decidieron emplear el instrumental adecuado para derribar la misma.
Cuando uno de los agentes bajó al coche patrulla para coger este material, vio al sospechoso subido a la azotea del edificio y más tarde saltó. El hombre aterrizó en un toldo, lo que pudo salvar su vida y fue en los patios interiores del bloque donde los agentes pudieron intervenir.
El hombre, previamente y también delante de los Policías, se causó varias lesiones autolíticas, ya que llevaba varias armas blancas encima. Presentaba numerosas cuchilladas en el cuello y el cuerpo.
Ante la difícil situación y con el objetivo de que el hombre cesara su conducta autolítica, los agentes utilizaron el dispositivo táser en dos ocasiones, pero no tuvieron éxito.
Tal y como se puede escuchar en un vídeo de la intervención, al que ha tenido acceso EL MUNDO, los agentes recalcan los fallidos intentos de reducir al sujeto alterado: “Cuatro táser y nada”. Asimismo, ven cómo el hombre se autolesiona, antes de la entrada de los antidisturbios: “Se lo está clavando en el cuello. Tira el cuchillo”.
Después, el sujeto también intentó atacar a los agentes con las armas blancas que disponía. Así, fueron requeridos numerosos uniformados, entre los que destacan los miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP), conocidos también como antidisturbios.
El hombre implicado fue ingresado de urgencia en el hospital Gregorio Marañón y se cree que pudo sufrir un brote psicótico. Los dos rehenes están ilesos.
Desde el Sindicato Unificado de la Policía (SUP) lamentan que su profesión no se considere “de riesgo” y solicitan una mayor protección ante situaciones como ésta. “Que venga ahora el Gobierno y diga que no somos profesión de riesgo”, reza un comunicado sindical.





