Ciudadanos Pozuelo quiere vengarse del PP (por no acogerlos en su seno) apoyando los Presupuestos 2023 del Ayto (polémica interna incluida) para fastidiar al futuro alcalde pepero

Ciudadanos Pozuelo ha decidido apoyar los Presupuestos Generales 2023 del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón. Esta es la noticia que El Correo de Pozuelo está en condiciones de adelantar.
Bueno, hay que decir que el Grupo Municipal naranja entero, no. Los apoyará con el voto en contra de Ignacio Eusebio Cuesta, aunque Nacho no tendrá el valor de mostrar su disidencia en público y, en el Pleno, votará a favor por disciplina de voto.
El Correo de Pozuelo también está en condiciones de asegurar que la decisión del Grupo está motivada por la venganza. Ciudadanos Pozuelo ya se ha dado cuenta de que el PP no los recogerá en su seno pese a la indignidad de su trayectoria política de los últimos meses.
El Grupo Municipal de Ciudadanos ha hecho una política de sumisión a Quislant en el último año y medio que “avergonzarían a gente de arrabal”, como dice la canción, y solo porque les dijeron desde Madrid que había muchas posibilidades de que se integraran en el PP e, incluso, que podrían ser candidatos…
(Teodoro García Egea cayó y con él cayó Fran Hervías y todo quedó en aguas de borrajas)
Pese a ello, Damián Macías y sus mariachis no se resignaron a perder y siguieron haciéndole la pelota a Quislant y a Oria…
Había que ver a Macías con rodilleras en la balconada del Ayuntamiento el día del Pregón o cómo quiso mezclarse con los afiliados del PP en el “Día del Afiliado pepero” de las Fiestas de la Consolación… Buscaba consuelo. Pero le rechazaron.
Y fue ahí, precisamente, cuando se dio cuenta de que los cargos de Ciudadanos son “apestados políticos” para el PP. Días después, sibilinamente, Macías decidió vengarse del PP aprobándole a Quislant los Presupuestos de 2023.
Carmen García Palomino y Marian González se dejaron llevar también por sus ansias de venganza. Se han quedado colgando de la brocha y también se mueven por resentimiento. Solo Nacho Eusebio se reveló. Creía y cree que hay que negarle al PP el agua y la sal.
Pero se quedó solo y, por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde (sigue creyendo que C’s se salvará), votará a favor de los presupuestos en la Comisión y luego el Pleno Extraordinario de Presupuestos. Dirá que es disciplina de voto.
Y así será. Damián Macías, al que Pozuelo le ha importado una higa y solo vino aquí por ser quien era y para medrar políticamente (aparte de cobrar un gran sueldo que Cs no le pagaba), quiere irse maltratando al PP. No a esta alcaldesa que ya sabe que tiene la fecha de caducidad en la frente, sino al PP de Madrid al que considera responsable de que vuelva al “modo Nadie”.
Para este fracasado de la política que nos cayó en Pozuelo, no sería suficiente castigo no aprobar el presupuesto 2023 y que hubiera que prorrogar el presupuesto de 2022… El quiere más y cree que aprobándole el presupuesto a Quislant castigará más duramente al PP que viene…
A fin de cuentas, Susana apenas podrá administrar el presupuesto 2023 políticamente 2-3 meses porque luego todo será Administración Ordinaria, pero el nuevo alcalde del PP que gobernará el Ayuntamiento se verá lastrado siete meses por un presupuesto de mierda, como han sido todos los que ha hecho este dúo de indigentes políticos (Quislant-Oria) en toda la legislatura…
Es lo que hay.
Seguiremos informando…
La Piraña del Meaques





