Continúa el baile de los traidores políticos de Pozuelo: Hoy termina el turno, en este Top Ten, de la señora de San Blas. Prometió la mayoría absoluta en Pozuelo y el PP la perdió (y III)

Y con esta notita termino la trilogía de aquella que ha traicionado y traiciona a los suyos cada día de su vida política. Sigo hablando de Susana Pérez Quislant. Y lo peor de todo es que, como cualquier traidor, siempre es consentida y rodeada de traidores. Bonito final le espera a la henchida alcaldesa. Bonito y esperado. Porque, señora, a cada “traidor” le llega su San Martín, “sin duda alguna” (Reía mi prima Paqui mientras pronunciaba tan antiguas como sabias palabras).
Cuando escribo y pienso en traidores, busco la definición de traición en el diccionario de la RAE y animo a todos los que me critican por este Top Ten, a que hagan ese ejercicio y luego (en silencio), reflexionen para ver si llevo razón o no. Más tarde, si quieren, que me critiquen para asegurar sus holgados (y desmerecidos) sueldos públicos a costa de todos los pozueleros.
Veamos… Traición: Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener.
Quebrantar la fidelidad o lealtad debida. Tremendo. La señora Quislant se comprometió ante su partido, el PP, a no luchar por la candidatura a la Alcaldía, a cambio de no generar problemas (más aún) y de un puesto en la Asamblea de Madrid y otro puesto para su querido “Migue” en el Ayuntamiento de Madrid. “Bien remunerado, ¡claro!”.
Este compromiso lo adquirió con Cristina Cifuentes, cuentan que con el otro gran traidor del PP, Ángel Garrido. Tras la dimisión de Cifuentes volvió a adquirir ese compromiso con Pío García Escudero y Antonio González Terol.
Con todos se comprometió a algo que ELLA deseaba como salida honrosa ya que era consciente de que ni la querían ni iba a revalidar la mayoría absoluta en Pozuelo.
Incluso, cuentan que lo asumía tanto que iba a anunciar que no iba a ser la candidata. Pero, en el último minuto, se lo frenaron desde la primera planta de Génova porque era muy pronto para abrir el melón político.
¿Qué sucedió posteriormente?
El PP encargó una encuesta en Pozuelo y ELLA puso el grito en el cielo (al mejor estilo del Bicho del Pantano, que diría el Capi) cuando se enteró que en esa encuesta estaban dos personas. Félix Alba y Yolanda Estrada.
ELLA vio los resultados de aquella encuesta. Y volvió a gritar.
No pudo soportar que la ex colaboradora de El Correo de Pozuelo, Yolanda Estrada, estuviese la tercera en el resultado final por delante del Consejero (cuestionado) y Presidente de la Agrupación de Pozuelo y demás personas. Que Alba tuviese mejor puntuación también que Ruiz Escudero y, sobre todo, que Quislant estuviese por detrás de Paloma Adrados.
No pudo soportarlo. La encuesta indicaba que el PP perdía la mayoría absoluta y, como ELLA era la alcaldesa, ELLA iba a ser la culpable. Pero ELLA tiene la voz que le acompaña que día a día y noche a noche le susurra a su oído que ELLA es la mejor y que el mundo está contra ELLA (Por la cuenta que le tiene).
“Utilicemos el comodín de la ‘llamada de emergencia’ y llamemos a la Borrego está muy bien situada con el murciano ese”, podría haber sido este un diálogo del matrimonio “Regodón-Quislant”, en versión libre para la radio.
Y así fue. Y ELLA lloró a su “amiga” mintiendo y aludiendo a que fue forzada a comprometerse a no ser la candidata del PP para favorecer a la “pareja” de Vera. Nunca se para en barras a la hora de desprestigiar a los demás. Con su fidelidad más absoluta al PP, volvía a mostrarse la víctima ante la mano derecha del poderoso Teodoro García Egea.
Mientras ELLA urdía y ejecutaba su plan, ELLA hacía creer a todo el poder genovés madrileño que era fiel a ellos. Jugando a dos bandas, como siempre ha hecho. Hasta que el “todopoderoso”, como cuenta ELLA, le dio el SI en una “matanza” murciana.
Y desde ese momento, ELLA decidió jugar fuerte. Malmeter, comprar noticias locales “perdonando a quienes antes criticaba”, usando medios para insinuar y difamar a compañeros de su partido, incluso dando una orden inmoral (una tarde de enero helada desde La Casa) a un personaje que trabaja en La Casa pero que “dirige” desde la sombra un medio local y se demostró que faltó a su puesto de trabajo 600 horas laborales.
Su traición y deslealtad fue tan grande que aún quedan personas que esperan con paciencia su gran caída. Es cierto que, en esa carrera de traiciones, se le sumaron traidoras que ya he contado (AY, Vicky guay). Pero la mayor traición que ella ha perpetrado a su partido es mentirles. ELLA iba a obtener mayoría absoluta y se victimizaba cuando le llevaban la contraria.
ELLA es la perdedora (gracias a Isabel Borrego y su marido y el apoyo de Rafael Catalá). ELLA ha perdido la mayoría absoluta para el PP en Pozuelo. Mientras en municipios de alrededor ocurrió todo lo contrario. Mejoraron sus resultados.
ELLA es la traición encarnada en mujer. Y como dice el refrán “quien a hierro mata, a hierro muere”.
Susana tendrás que rendir cuentas. Y que sepas que, en mi taller, contamos los días y las horas que faltan para que te enfrentes con tu propia indignidad. Tic tac, tic tac.
Has hecho mucho daño a Pozuelo. Y eso no te lo perdono.
Sira Q.






