Carta de una trabajadora del Ayuntamiento de Pozuelo a los Reyes Magos en la que les pide lo que deben dejar a cada concejal del Gobierno de la villa, incluida la innombrable. Un artículo de Juana Pozuelo

(Hola, Capitán. Puedes llamarme Juana Pozuelo. Trabajo en el Ayuntamiento y siempre he querido hacer esto: Escribir una carta a los Reyes Magos para que les traigan algunas cositas a nuestros concejales. Espero que no te importe)
“Estimados Majestades de Oriente:
Soy una humilde trabajadora del Ayuntamiento de Pozuelo y, este año 2018, no quiero pediros nada para mí. De eso ya se ocupará mi marido y mis hijos por la cuenta que les trae. Yo hoy quiero escribiros para pedir cosas para cada uno de los concejales del Equipo de Gobierno de Pozuelo de Alarcón. Para que les ayudéis a alcanzar el camino del servicio público y abandonen actitudes personalistas y egoístas que tanto daño nos hacen a trabajadores de la Casa y vecinos del municipio y se enteren de algo.
Empezaré por Manuel Allende. Para este concejal, el último en subirse al carro de la política activa, buena gente y buen conversador, os pido que le traigáis sacos de paciencia y mucha calma para poder sobrellevar el año y medio que le va a tocar vivir en esta Casa. Como no va a rascar bola, que aguante lo mejor que pueda.
Para David Rodríguez, el jovenzuelo, os pido que le hagáis ver que la honestidad es una virtud que debe cosecharse ya que, en política, no todo es pasta aunque él gane ya mucha. La vida política puede ser corta y hay que salir con la cabeza bien alta.
Para la señora Méndez Leite, esa buena mujer que no sabemos qué hace, os pido que la iluminéis con la verdad. Una verdad que hará que la buena de Elena decida en qué lado de la balanza debe situarse. Vamos, que deje de ser tan pelota y se vaya a su casa.
Para mi querido Carlos Ulecia, humildad. A sacos. Humildad a sacos. Humildad para reconocer sus propios errores. Vamos que es un soberbio de tomo y loco. Y, aquí, quiero ser más espléndida: Si tenéis una pizquita de inteligencia guardada, traérsela envuelta en papel de respeto para ver si se le baja el nivel de soberbia y deja de mirar por encima del hombro.
Mónica, Mónica. Para la concejala de Cultura, Medio ambiente, y lo que haga falta porque es la superwoman del Ayuntamiento, pido que le abráis los ojos y vea que existe vida más allá de la concejalía. Lógicamente, lejos de Pozuelo, claro. Lejos de la Alcaldesa, ahora muy amiguita suya. Y lejos de su pasado. Y de su presente. Mónica necesita un cambio urgentemente. Haced algo, porfa…
Para Almudena Ruiz, la hermanísima del consejero y presidente del PP de Pozuelo, Enrique Ruiz Escudero, pido poco porque lo tiene todo. Tal vez, un bosque para que se pierda en él. Nos vendría bien a todos.
Ah, y, de paso, que se lleve a su hermano ERE y que se pierda también en el bosque. Apunta hacia la Alcaldía… y miedo me da tanta inutilidad. Algunas tenemos memoria.
Para Gerardo Sampedro, un hombre a un centímetro de la jubilación, os pido dignidad. Gerardo necesita dignidad para irse. Lo demás, es perder el tiempo.
Para Diego Aristegui, ese señor que parecía una cosa y lo convirtieron en otra, os pido que le traigáis un poquito de valentía para decir aquello que piensa. Valentía para contar la verdad. Sería bueno para él y para todos. Pero será complicado, no tiene valor ni lo tendrá nunca. Cosas de la mieditis. Lo mismo perdéis el tiempo.
A Isabel Pita solo quiero que le traigáis serenidad. Es de lo mejorcito de este extraño Ayuntamiento y no merece el castigo que le ha infringido la innombrable dándole personal. Al menos, majestados, que su sonrisa no la pierda.
Para Pablo Gil os pido una pizca de reflexión después de todos los errores cometidos ultimamente. Ah, y una brújula para que se oriente y pueda tomar decisiones según sus principios y para enfrentarse a aquellos que él detesta. Lo necesita o le dará algo. Hablo de cólicos, no de infartos.
Para Beatriz Pérez, no sé… Sí, carbón… A esta concejala traerle carbón. Es mala persona y no merece otra cosa.
Otra duda que tengo es qué le podéis traer a Eduardo Oria que no le hayáis traído ya en 2017. Lo tiene todo y yo no sé qué pediros para él. Bueno, lo tiene todo menos coherencia. Además, para qué le vais a traer nada si se va a ir… Pues, que le vaya bonito. Adiós, Oria, adiós. Vete y no vuelvas nunca jamás… Tiene que haber por ahí gente a la que hacerle la pelota sin jorobar al prójimo.
Con Paloma Tejero me pasa lo mismo. Aunque para Paloma Tejero, esa mostoleña “venida a Pozuelo” a cobrar un sueldazo, os pido una bicicleta para que se dé una vuelta por los carriles bici de Pozuelo. Ah, y un GPS para que no se pierda. A ver si esta superviviente deja de hacer actos de peloteo por sobrevivir y dedica algo de su tiempo por el bien del servicio público. Se lo debe a su partido.
Y me queda la reina madre, la gran señora del Ayuntamiento, la Alcaldesa… La innombrable. (Perdona, Capitán, pero su nombre empieza a dar yuyu en el Ayuntamiento y no lo voy a decir).
Aquí os pido un esfuerzo mayor, Majestades. La señora Alcaldesa de Pozuelo necesita conocer su propia verdad. Reconocerse así mismo y admitirse. Vamos, reconocer su mediocridad. Solo así podrá avanzar y mejorar como persona y política accidental.
Con ese reconocimiento, seguro que superará esa tendencia antidemocrática y zafia que lo envuelve todo a su paso. Sería el regalo redondo para alguien que ha destrozado la vida política de Pozuelo. Pero, como sé que es demasiado y casi imposible, os pido un puesto de trabajo fuera de Pozuelo que la obligue a marcharse. Presto-presto. Y así todos viviríamos en paz.
Espero, queridos Reyes Magos, que no os parezca demasiado. Es lo que Pozuelo necesita y es lo que ellos necesitan. A ver si entre todos conseguimos que las cosas mejoren.
Muchas gracias”.
Juana Pozuelo






