La alcaldesa Quislant culpa del desastre del Área de Familia del Gobierno a Lola Palacios y la concejala del ramo Pérez Abraham aprovecha la ocasión para cesarla

La Junta de Gobierno de ayer miércoles cesó a María Dolores Palacios como Directora General del Área de Familia. La Tenencia de Alcaldía de Beatriz Pérez Abraham. Un área de la que dependen la Concejalía de Familia, Asuntos Sociales y Mujer; la Concejalía de Educación, Juventud y Fomento del Empleo; la Concejalía de Deportes, Fiestas y Cascos Urbanos y la Concejalía de Cultura. Casi nada. Tanto que el Área de Familia ha terminado siendo una de las tenencias más desastrosas del Gobierno por culpa, claro está, de Juana Beatriz Pérez Abraham que es su responsable.
Algo normal, por otra parte, porque todo el mundo sabe en el Ayuntamiento de Pozuelo que la concejala Pérez Abraham no le pega un palo al agua. Lo suyo en política es tan inexplicable como la cuadratura del círculo.
Inexplicable y raro porque, cuando termine esta legislatura, llevará 16 años de concejala en el Ayuntamiento de Pozuelo. Beatriz es otra chica del millón de euros.
¿Y a qué se debe su agarre al cargo si es más vaga que la chaqueta de un guarda y va menos por la concejalía que yo?
A tres factores:
-A su proverbial y permanente enchufe. Su marido ha mandado bastante en el PP. Y ya se sabe que a quien buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.
-A que ella nunca tiene culpa de nada. Ella siempre se libra de todo. Posiblemente, debido a que siempre está ‘missing’, que diría Ulecia. Ella siempre tiene a alguien a quién echarle la culpa con esa vocecita de no haber roto un plato en su vida, cuando ha roto vajillas enteras. Se dice que en su concejalía es la que más bajas por depresión produce en el Ayuntamiento.
– Y, por último, a que a su lado, como Directora General, estaba María Dolores Palacios, una gran profesional del ramo que podía con todo. Mula de carga. Incluso, podía con los desplantes, malhumor, genio dictatorial y mala ‘milk’ (que diría Ulecia) de la concejala.
Me cuentan que Lola Palacios lleva enfrentada a Beatriz desde hace 10 años por lo menos y llevaba 12 en el Ayuntamiento de Pozuelo. Lo suyo también inexplicable. Es milagroso que haya sido capaz de soportar a un personaje tan peculiar como la Pérez-Abraham durante tanto tiempo.
Hay quien dice en la concejalía, que Lola soportaba la presión por defender a su gente ante la coacción déspota de Beatriz. No lo sé. Pero algo fuerte debería mantenerla durante tanto tiempo cabalgando un tigre porque, me cuentan, ella no tiene asegurado su trabajo fuera del Ayuntamiento de Pozuelo.
El caso es que la Teniente de alcalde y la Directora general no se soportaban.
Y en esto, llegó Fidel, digo Susana (a veces tengo superposición de imágenes), y mandó parar.. Y como, insisten las malas lenguas, la alcaldesa tiene un compromiso ineludible con alguien de buscarle hueco, rompió la cuerda por la parte más débil y le echó la culpa del desastre de la Concejalía de la Concejalía de Familia, Asuntos Sociales y Mujer (que paradoja de la vida cuando, hace un par de semanas, Quislant ponía como ejemplo a esa concejalía tras recibir el premio Reina Letizia) y de la concejalía de Cultura (un día de estos, abriré el portón de los sustos de esta concejalía).
-Esas dos concejalías no funcionan, Beatriz…
Y Beatriz, que nunca tiene culpa de nada, en seguida echó balones fuera…
-Lola, ya sabes… Como siempre… Ella es la culpable… ¿Si quieres, la ceso…?
Y Susana, con esa sonrisa ladina que la caracteriza, le contestó…
-Césala… Me viene bien…
-¿Cómo has dicho?
-Nada, cosas mías… Que para el miércoles…
Y ayer la cesaron.
Me cuentan que Lola Palacios, cuando lo supo, brindó con champan del caro…
El Capitán Possuelo






