Cayetana Álvarez de Toledo y el periodista Arcadi Espada salen juntos

Cayetana Álvarez de Toledo y el periodista Arcadi Espada mantienen una relación. La noticia recorría las redacciones de toda España desde el mismo momento en que la hoy número uno del PP por Barcelona se divorció del padre de sus hijas.
Cayetana Álvarez de Toledo firmó a finales de 2017 el divorcio de su marido, Joaquín Guëll, con quien estuvo 17 años, padre de sus dos hijas, Cayetana y Flavia. La gran apuesta de Casado en la Ciudad Condal procede de una familia aristócrata. De hecho, ella se convirtió en marquesa de Casa Fuerte, título concedido por Felipe V a los herederos de Juan de Acuña, tras la muerte de su padre, Juan Illán Álvarez de Toledo, en 2012.
Cayetana se doctoró en Historia por la universidad de Oxford. Allí conoció a su ex marido, Joaquín Güell, director en Londres del fondo de capital riesgo Investindustrial y con una amplia experiencia en el mundo financiero. Él también desciende de una familia importante, ya que sus antepasados fueron los que encargaron a Gaudí la construcción del archiconocido parque Güell de Barcelona.
A sus 44 años, Cayetana ha rehecho su vida junto a Arcadi, de 62, tal y como se escuchaba en los mentideros políticos: “Arcadi Espada y Cayetana están liados”, se decía. Y entre que unos trataban de fijar la fecha exacta del comienzo de la relación y otros situaban sus encuentros en tal hotel, tal día de la semana, la noticia se diluyó sin que nadie la publicara.
Entonces llegó Pablo Casado y metió a Cayetana en sus listas como gran baza mediática en su guerra electoral de cara al 28 de abril, un torpedo frente a la ciudadana Inés Arrimadas. Días después de la decisión del líder del PP, Pilar Eyre asegura en Lecturas que ha visto a Álvarez de Toledo junto a Espada “tomando una copa en un bar de moda de Chamberí”, en Madrid. Según su relato, la cabeza de lista del PP en Barcelona y el periodista, azote del independentismo, “están solos, no se esconden, se miran con complicidad y sus manos se rozan”. La periodista cuenta que también se los encontró “comiendo y charlando” en un restaurante del mismo barrio.






