El comisario Castillo de la Policía Local ya se ha incorporado y, mientras prepara el despliegue de seguridad para las Fiestas de la Consolación, sería bueno que publicase la Memoria 2025

El nuevo comisario de la Policía Municipal de Pozuelo Félix Castillo ya está en su despacho del cuartelillo de la calle San Juan de la Cruz. Se acabaron las vacaciones. Cortas, dicen. Lo cual es una buena noticia y dice mucho a su favor porque, visto el avispero municipal que le dejó Antolínez, demuestra, como poco, un valor profesional digno de mención.
O una fe inquebrantable en la Providencia.
Porque la papeleta que le espera no es moco de pavo.
El señor Castillo desembarca en una ciudad que tardará en conocer (no es una ciudad al uso y no debería ser presuntuoso) con la misión inmediata de diseñar el operativo de seguridad para las Fiestas de Nuestra Señora de la Consolación.
Y todo ello mientras la alcaldesa Paloma Tejero se ha propuesto la quimérica tarea de montar tres recintos feriales simultáneos: el Centro, la zona de ESIC y la Gran Carpa del Recinto Ferial del entorno de la Avenida de Europa, donde para castigar a los vecinos rebeldes, quiere meter a 20.000 jóvenes con ganas de marcha.
Veinte mil.
Una cifra francamente imaginativa si tenemos en cuenta que en todo Pozuelo apenas hay unos 15.000 vecinos empadronados entre los 18 y los 30 años, y aunque traigan a los amigos, a los primos, a los compañeros de universidad las cuentas no salen, salvo que vengan forasteros…
Y ahí si hay peligro de desmadre…
(Bueno, con 20.000 jóvenes de fiesta siempre lo hay)
Pero eso ya lo resolverá el gabinete de comunicación con su portentosa capacidad de contar lo contrario de lo que debe.
En cualquier caso, su primer examen tiene forma de documento.
Y se llama Memoria 2025 de la Policía Municipal.
Ese informe que nadie encuentra. Ese documento del que nadie habla. Ese expediente que el Ayuntamiento guarda con más celo que los yanquis la fórmula de la Coca-Cola.
¿Por qué?
Magnífica pregunta.
El anterior comisario Lorenzo Antolínez decidió marcharse “a la francesa”. Jubilación, puerta y adiós. Pero dejó el pequeño regalo envenenado de la Memoria anual sin publicar.
Nadie sabe con certeza si Antolínez se marchó sin publicar el informe anual por un berrinche de última hora o porque la fría contabilidad estadística amenazaba con dejar en paños menores su conocida venta del Pozuelo-Arcadia Feliz.
Lo único cierto es que el documento se convirtió en el particular ‘Expediente X’ de la alcaldesa Tejero, incapaz de ser localizado. Ni siquiera Téllez o Navas, quienes ahora parecen partir el bacalao en el Ayuntamiento, sabe dónde está.
Y eso resulta difícil de entender.
Porque si los datos eran magníficos como nos ha vendido la alcaldesa Tejero, ¿por qué esconderlos?
Y si no lo eran, ¿no tienen derecho los vecinos a conocerlos?
Comisario Castillo, tiene usted una oportunidad magnífica para empezar con buen pie.
No espere a publicar la Memoria de 2026 cuando llegue el próximo año.
Eso lo hace cualquiera.
Publique ahora la de 2025.
Antes de las fiestas.
Antes de los fuegos artificiales.
Antes de las fotografías de la alcaldesa bailando.
Qué mejor manera de demostrar que llega un aire fresco y transparente a la Comisaría que hacer este pequeño ejercicio de valentía.
Sea valiente.
Publique la Memoria de 2025 antes de que arranquen las fiestas.
No después, cuando la resaca del chiringuito lo tape todo, sino ahora.
Salde las cuentas pendientes del pasado para que los vecinos podamos comprobar si, efectivamente, la seguridad local va a mejorar bajo su mando…
La pelota está en su tejado…
Juan Manuel Sánchez
(Imagen creada por IA)






