Recordar los graves incidentes de 2009 en Pozuelo para no repetir errores: Aquella noche, lo que era una celebración acabó en una batalla con 20 jóvenes detenidos y 10 policías heridos

Estimado Capitán:
Tras leer en El Correo de Pozuelo la polémica política que hubo en el último Pleno sobre el nuevo Recinto Ferial y las fiestas que en él se pueden organizar, me gustaría recordar cosas que han pasado en nuestra ciudad por aquello de recordar para no repetir errores.
Solo por recordárselo a la alcaldesa y a los concejales y directores generales que no son de Pozuelo y por si considera su publicación.
Y es que la madrugada del 6 de septiembre de 2009 permanece como uno de los episodios más graves vividos en Pozuelo de Alarcón durante unas fiestas de Nuestra Señora de la Consolación Coronada y de los que ya nadie se acuerda.
Aquella noche, lo que debía ser una celebración acabó derivando en una auténtica batalla campal entre grupos de jóvenes y las fuerzas de seguridad, con 20 detenidos, varios de ellos menores, y una decena de agentes heridos.
Los destrozos en el mobiliario urbano y los intentos de asalto a la comisaría marcaron un antes y un después en la forma de entender la seguridad durante las fiestas.
Los hechos se originaron en un botellón masivo y descontrolado, favorecido por la ausencia de una regulación clara y por la concentración de cientos de jóvenes en espacios no preparados para ello.
Durante horas, el lanzamiento de botellas y objetos, los incendios de contenedores y los ataques a vehículos policiales generaron una imagen inédita en un municipio tradicionalmente tranquilo como Pozuelo.
Todo empezó alrededor de las 02:00–02:15 h, cuando un joven herido por un botellazo fue atendido y trasladado al hospital, y algunos asistentes empezaron a lanzar botellas y piedras a los agentes.
El enfrentamiento evolucionó a una batalla campal entre grupos de jóvenes y las Fuerzas de Seguridad del Estado (Policía Nacional, UIP y Policía Municipal).
Se registraron destrozos graves en mobiliario urbano: rotura de papeleras, marquesinas y señales, además de contenedores y vehículos policiales incendiados o dañados.
Hacia las 04:00 h, un grupo de aproximadamente 200 personas intentó asaltar la comisaría de Policía Nacional saltando el muro perimetral, algo que finalmente no consiguieron.
Hubo, insisto, 20 personas detenidas, de las cuales 7 eran menores de edad. 10 policías resultaron heridos, 2 de ellos de gravedad, incluida la intervención de unidades antidisturbios.
Las detenciones se practicaron por delitos como desórdenes públicos, atentado a agentes de la autoridad y daños a bienes públicos y policiales.
Los detenidos mayores de edad pasaron a disposición judicial, y los menores fueron remitidos a la Fiscalía de Menores.
Esta información dio TVE:
Con el paso del tiempo, aquel episodio ha quedado relegado al recuerdo de algunos vecinos, pero conviene no olvidarlo. No para alimentar alarmismos, sino para aprender de lo ocurrido. Desde entonces, la planificación de las fiestas ha cambiado, con mayores controles, dispositivos de seguridad más amplios y una regulación más estricta del consumo de alcohol en la vía pública pero el peligro sigue existiendo…
Hoy, con la celebración de grandes eventos y “fiestones” en el Nuevo Recinto Ferial de la Avenida de Europa, resulta legítimo plantearse si podrían repetirse situaciones similares.
La experiencia demuestra que los recintos acotados y bien gestionados reducen riesgos, pero también que la prevención no puede relajarse, especialmente en los alrededores y en horarios nocturnos.
Pero hay botellones que se producen fuera del Recinto Ferial y recordar lo ocurrido en 2009 es un ejercicio de responsabilidad colectiva.
Las fiestas deben seguir siendo un espacio de encuentro y disfrute, pero siempre desde la memoria, la prudencia y el compromiso de todos para que Pozuelo no vuelva a vivir noches que nadie desea repetir.
Muchas gracias por la labor que hacen por un Pozuelo mejor.
Juan Pozuelo






